jueves, 28 de enero de 2016

EL EURO:

El euro es la moneda única que comparten actualmente 19 Estados miembros de la Unión Europea, que forman la zona del euro. La introducción del euro en 1999 fue un importante paso hacia la integración europea. También constituye uno de sus principales éxitos: aproximadamente 337.5 millones de ciudadanos de la UE lo emplean actualmente como moneda y disfrutan de sus ventajas, que se seguirán extendiendo a medida que otros países de la UE vayan adoptando el euro.
Al introducirse el 1 de enero de 1999, el euro se convirtió en la nueva moneda oficial de 11 Estados miembros, sustituyendo a las antiguas monedas nacionales (tales como el marco alemán o el franco francés) en dos etapas. En primer lugar se introdujo como moneda virtual para los pagos no efectuados en efectivo y con fines contables, mientras que las antiguas monedas siguieron empleándose en los pagos en efectivo, siendo consideradas como divisiones del euro. Posteriormente, el 1 de enero de 2002, el euro apareció físicamente, en forma de billetes y monedas.

El euro no es la moneda de todos los Estados miembros. Dos países (Dinamarca y el Reino Unido) han optado por la cláusula de «exclusión voluntaria» contemplada en el Tratado, que les exime de participar en la zona del euro, mientras que el resto (muchos de los nuevos Estados miembros más Suecia) todavía no cumplen las condiciones para adoptar la moneda única. Una vez que lo hagan, sustituirán su moneda nacional por el euro.

Todos los Estados miembros de la UE forman parte de la Unión Económica y Monetaria (UEM), la cual puede definirse como una fase avanzada de integración económica basada en un mercado único que implica una estrecha coordinación de las políticas económicas y fiscales y, en el caso de los países que cumplen ciertas condiciones, una política monetaria única y una moneda única: el euro.
El proceso de integración económica y monetaria de la UE se desarrolla paralelamente a la propia historia de la Unión. Cuando se fundó la Comunidad Económica Europea en 1957, los Estados miembros se centraron en el establecimiento de un «mercado común». Con el tiempo resultó clara la necesidad de una cooperación económica y monetaria más estrecha para un mayor desarrollo y florecimiento del mercado interior. Sin embargo, el objetivo de lograr una plena unión económica y monetaria y una moneda única no se consagró hasta el Tratado de Maastricht de 1992 (Tratado de la Unión Europea). Dicho Tratado establecía las normas básicas para la introducción de la moneda única y determinaba los objetivos de la UEM, las responsabilidades de cada protagonista y las condiciones que deben cumplir los Estados miembros para poder adoptar el euro. Estas condiciones se conocen con el nombre de «criterios de convergencia» (o «criterios de Maastricht»), y consisten en una inflación baja y estable, un tipo de cambio estable y unas finanzas públicas saneadas.

Cuando el euro se hizo realidad, la política monetaria pasó a ser responsabilidad del Banco Central Europeo (BCE), entidad independiente creada a tal efecto, y de los bancos centrales nacionales de los Estados miembros que habían adoptado el euro. Juntos componen el Eurosistema.
La política fiscal (impuestos y gastos) sigue siendo competencia de los gobiernos nacionales, si bien éstos pueden adherirse a unas normas de hacienda pública establecidas de común acuerdo y englobadas en el Pacto de Estabilidad y Crecimiento. Los gobiernos nacionales también conservan la plena responsabilidad de sus políticas estructurales (empleo, pensiones y mercado de capitales), aunque acceden a coordinarlas con objeto de lograr los objetivos comunes de estabilidad, crecimiento y empleo.


El euro es en la actualidad la moneda de los 337.5 millones de personas que viven en los 19 países de la zona del euro. También es utilizado, ya sea como moneda de curso legal o simplemente con fines prácticos, en una amplia serie de países (sobre todo en los países más próximos y en antiguas colonias de los Estados miembros).

Por lo tanto, no es sorprendente que el euro se haya convertido rápidamente en la segunda moneda internacional más importante, después del dólar, e incluso ha rebasado a la moneda estadounidense en algunos aspectos (por ejemplo, en lo que se refiere al valor del efectivo en circulación).

Además de facilitar los viajes, una moneda única es un elemento muy positivo desde el punto de vista económico y político. El marco en el que se gestiona el euro hace de éste una moneda estable con un bajo nivel de inflación y bajos tipos de interés y promueve una hacienda pública saneada. Una moneda única también es un complemento lógico del mercado único, cuya eficiencia aumenta. El empleo de una moneda única aumenta la transparencia de los precios, elimina los costes de cambio de moneda, mejora el funcionamiento de la economía europea, facilita el comercio internacional y dota a la UE de una voz más poderosa en los foros internacionales. Asimismo, la dimensión y la fortaleza de la zona del euro la protegen frente a perturbaciones económicas exteriores, tales como subidas inesperadas del precio del petróleo o turbulencias de los mercados de cambios.

Finalmente, hay que señalar el importante hecho de que el euro da a los ciudadanos de la UE un símbolo tangible de su identidad europea, de la que pueden sentirse cada vez más orgullosos a medida que la zona del euro crece e incrementa estas ventajas para sus miembros actuales y futuros.
MARIO BENEDETTI: 
(1920/09/14 - 2009/05/17)
Escritor uruguayo. Nació el 14 de septiembre de 1920 en Paso de los Toros, departamento de Tacuarembó a 200 kilómetros al norte de Montevideo. A los cuatro años, se trasladó a Montevideo, debido al trabajo de su padre, farmacéutico.

Cursó primaria en el Colegio Alemán de esa ciudad y secundaria, como alumno libre. Desde los catorce años, empezó a trabajar como taquígrafo, cajero, vendedor, librero, periodista, traductor, empleado público y de comercio.

Miembro destacado de la llamada "generación uruguaya del 45", sus libros participaron del "boom" de ventas de la narrativa latinoamericana de los años 50 a los 70 y sus textos han sido recogidos y divulgados por cantantes como Viglieti, Rosa León, Jairo, Luis Pastor, Isabel Parra, Soledad Bravo, y Claudia y Alberto.
De 1945 a 1975 trabaja en el semanario Marcha, clausurado por la dictadura. Es profesor de literatura y parte como exiliado en los años setenta a Buenos Aires, Lima, La Habana y España. Ha cultivado todos los géneros, con iniciación en la poesía en libros como Poemas de oficina (1956), de tono cotidiano y existencial. Con los cuentos Montevideanos (1960) incursionó en el realismo. En 1960 ensayó la crítica político-social con El país de la cola de paja. Sus novelas La tregua (1960) y Gracias por el fuego (1965) tratan de los vicios sociales de la sociedad de consumo. Su narrativa se politizó con El cumpleaños de Juan Ángel (1971) y Primavera con una esquina rota (1982), incorporando el tema del exilio y el retorno en La casa y el ladrillo (1977), Vientos del exilio (1982), Geografías (1984) y Las soledades de Babel (1991). Su obra de teatro Pedro y el capitán (1979) aborda la tortura.
Ha recogido su tarea crítica en Letras del continente mestizo (1967), Sobre artes y oficios (1968),Del desexilio y otras conjeturas (1984) y Crítica cómplice (1988), así como la evocación autobiográfica en La borra del café (1993). En 1996 publicó sus Cuentos completos, y en 1995, el libro de poesías El olvido está lleno de memoria. En 1997, publicó Andamios otra novela en clave autobiográfica.
El 16 de mayo del mismo año, Mario Benedetti fue nombrado Doctor Honoris Causa por la Universidad de Alicante, en España y El 30 de septiembre fue galardonado con el Premio León Felipe-97 a los Valores Cívicos que concede la fundación del mismo nombre.
En octubre, leyó su poema "Che 1997", en México, con el que rindió un homenaje al guerrillero Ernesto “Ché” Guevara en el 30 aniversario de su muerte en Bolivia. El 31 de mayo de 1999, recibió el VIII Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana. En este mismo año publica dos obras "Buzón de tiempo", donde reúne 25 cuentos inéditos, y "Rincón de Haikus", un libro de poesía inspirado en la lírica japonesa.
En 2003 regresa a la novela con el título "La tristeza y otras alegrías". En septiembre de 2003 presentó en el Círculo de Bellas Artes de Madrid su libro "El porvenir de mi pasado" y en septiembre de 2004 aparece "Memoria y esperanza". Un mensaje a los jóvenes", escrito para pedirles que nunca dejen de luchar por sus sueños y se pone al servicio de las nuevas generaciones que quieran escuchar sus consejos.
En noviembre de 2002 La Intendencia (alcaldía) de Montevideo lo declaró "Ciudadano Ilustre" de la ciudad durante una ceremonia que encabezó el intendente de la capital de Uruguay, Mariano Arana. En su última aparición pública, en diciembre de 2007, Benedetti fue condecorado con la Orden Francisco de Miranda por el presidente venezolano, Hugo Chávez, en la Universidad de la República del Uruguay, aclamado por los cientos de estudiantes que reconocían en el poeta a su bardo nacional.
Su última obra publicada, el poemario 'Testigo de uno mismo', fue presentada en agosto de 2008. En esta obra presentía ya el final de sus días, a la vez que insistía en la soledad sin su amada Luz (su esposa, fallecida en 2006 tras 60 años de matrimonio). "Acontece la noche y estoy solo/ cargo conmigo mismo a duras penas/ al buen amor se lo llevó la muerte/ y no sé para quién seguir viviendo", decía. Benedetti, que arrastraba un delicado estado de salud.

Falleció el 17 de mayo de 2009 en su domicilio de la capital uruguaya. 

Obras

Cuentos:
Esta mañana y otros cuentos (1949)
El último viaje y otros cuentos (1951)
Montevideanos (1959) Datos para el viudo (1967)
La muerte y otras sorpresas (1968)
Con y sin nostalgia (1977)
La casa y el ladrillo (1977)
La vecina orilla (1977)
Geografías (1984)
Recuerdos olvidados (1988)
Despistes y franquezas (1989)
Buzón de tiempo (1999)
El porvenir de mi pasado (2003)
El otro yo
Los pocillos (1959)
Almuerzo y dudas
Esa boca
El parque esta desierto
Historias de París (2007)
Triángulo isósceles
Tan Amigos



Drama:
El reportaje (1958)
Ida y vuelta (1963)
Pedro y el Capitán (1979)
El viaje de salida (2008)

Novela:
Quién de nosotros (1953)
La tregua (1960)
Gracias por el fuego (1965)
El cumpleaños de Juan Ángel (1971)
Primavera con una esquina rota (1982)
La borra del café (1992)
Andamios (1996)

Poesía:
La víspera indeleble (1945)
Sólo mientras tanto (1950)
Te quiero (1956)
Poemas de la oficina (1956)
Poemas del hoy por hoy (1961)
Inventario uno (1963)
Noción de patria (1963)
Cuando éramos niños (1964)
Próximo prójimo (1965)
Contra los puentes levadizos (1966)
A ras de sueño (1967)
Quemar las naves (1969)
Letras de emergencia (1973)
Poemas de otros (1974)
La casa y el ladrillo (1977)
Cotidianas (1979)
Ex presos (1980)
Viento del exilio (1981)
La noche de los feos (1983)
Táctica y estrategia (1984)
Preguntas al azar (1986)
Yesterday y mañana (1987)
Canciones del más acá (1988)
Las soledades de Babel (1991)
Inventario dos (1994)
El amor, las mujeres y la vida (1995)
El olvido está lleno de memoria (1995)
La vida ese paréntesis (1998)
Rincón de Haikus (1999)
El mundo que respiro (2001)
Insomnios y duermevelas (2002)
Inventario tres (2003)
Existir todavía (2003)
Defensa propia (2004)
Memoria y esperanza (2004)
Adioses y bienvenidas (2005)
Canciones del que no canta (2006)
Testigo de uno mismo (2008)

Ensayo:
Peripecia y novela (1946)
Marcel Proust y otros ensayos (1951)
El país de la cola de paja (1960)
Literatura uruguaya del siglo XX (1963)
Letras del continente mestizo (1967)
El escritor latinoamericano y la revolución posible (1974)
Notas sobre algunas formas subsidiarias de la penetración cultural (1979)
El desexilio y otras conjeturas (1984)
Cultura entre dos fuegos (1986)
Subdesarrollo y letras de osadía (1987)
La cultura, ese blanco móvil (1989)
La realidad y la palabra (1991)
Perplejidades de fin de siglo (1993)
El ejercicio del criterio (1995)
Vivir adrede (2007)
Daniel Viglietti, desalambrando (2007) 
RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL:
Nació el 13 de marzo de 1869 en A Coruña.
En la Universidad de Madrid fue discípulo de Menéndez y Pelayo..
En el año 1899 consigue la cátedra de Filología Románica de la Universidad Central, que desempeñó hasta 1939. Tuvo como discípulos a Tomás Navarro Tomás, Américo Castro y Dámaso Alonso entre otros.
Fundó la Revista de Filología Española, que publicó como anexos las obras que en aquellos días escribían Navarro Tomás, Rodolfo Lenz, Meyer Lübke o él mismo.
Ingresó en la Real Academia Española en 1901 y fue su director entre 1925 y 1939. Abandonó su cargo por desacuerdo con las decisiones que el poder político tomó sobre la situación de algunos de sus miembros aunque con posterioridad y hasta su muerte volvió a ser director.
Continuador intelectual de la visión de la generación del 98 acercándose a la lengua y a la historia medieval desde una perspectiva castellana.
En el año 1896 se edita La leyenda de los Infantes de Lara. Perfiló su teoría en Cantar del Mío Cid: texto, gramática y vocabulario (1908-1912), reconstruyendo el texto a partir del material paleográfico disperso. Le siguió el estudio histórico de esa época en La España del Cid (1929).
Entre sus obras sobre la épica destacan La epopeya castellana a través de la literatura española, publicada en francés (1910) y que tradujo años más tarde; Reliquias de la poesía épica española(1952); Romancero hispánico (1953); Poesía juglaresca y juglares, cuya última redacción es de 1957.
Sus obras estrictamente filológicas son: Manual de gramática histórica española (1904), Orígenes del español (1962), Toponimia prerrománica hispana (1953).
Además realizó trabajos estilísticos como La lengua de Cristóbal Colón y otros ensayos (1942).
De su obra histórica destacan: La idea imperial de Carlos V (1938); el inicio de una obra colectiva, La historia de España, donde escribió un prólogo y elaboró el plan general, comenzándose en 1945.
Muy debatida fue El Padre Las Casas: su verdadera personalidad (1963).
Ramón Menéndez Pidal falleció en Madrid el 14 de noviembre de 1968. 



Obras:
Leyenda de los siete infantes de Lara (1896)
Catálogo de las Crónicas Generales de España (1898)
Antología de prosistas castellanos (1898)
Notas para el romancero del Conde Fernán González (1899)
Manual elemental de gramática histórica española (1904)
El dialecto leonés (1906)
La epopeya castellana a través de la literatura española (1910)
Cantar del mío Cid: texto, gramática y vocabulario (1908-1912)
Orígenes del español (1926)
Flor nueva de romances viejos (1928)
La España del Cid (1929)
La idea imperial de Carlos V (1938)
El idioma español en sus primeros tiempos (1942)
La lengua de Cristóbal Colón (1942)
La lengua de Cristóbal Colón y otros ensayos (1942)
Historia y epopeya de los orígenes de Castilla (1942)
Historia del Cid (1942)
Toponimia ibero-vasca en la Celtiberia (1950)
Reliquias de la poesía épica española (1952)
Toponimia prerrománica hispana (1952-1953)
Romancero hispánico (1953)
Toponimia prerrománica hispana (1953)
Poesía juglaresca y juglares (1957)
En torno a la lengua vasca (1962)
El Padre Las Casas: su verdadera personalidad (1963)
Crestomatía del español medieval (1965-1966)
Historia de España (iniciada en 1935)
FRANCISCO DE QUEVEDO:
(Madrid, 1580 - Villanueva de los Infantes, España, 1645) Escritor español. Los padres de Francisco de Quevedo desempeñaban altos cargos en la corte, por lo que desde su infancia estuvo en contacto con el ambiente político y cortesano. Estudió en el colegio imperial de los jesuitas, y, posteriormente, en las Universidades de Alcalá de Henares y de Valladolid, ciudad ésta donde adquirió su fama de gran poeta y se hizo famosa su rivalidad con Góngora.

Siguiendo a la corte, en 1606 se instaló en Madrid, donde continuó los estudios de teología e inició su relación con el duque de Osuna, a quien Francisco de Quevedo dedicó sus traducciones de Anacreonte, autor hasta entonces nunca vertido al español.
En 1613 Quevedo acompañó al duque a Sicilia como secretario de Estado, y participó como agente secreto en peligrosas intrigas diplomáticas entre las repúblicas italianas. De regreso en España, en 1616 recibió el hábito de caballero de la Orden de Santiago. Acusado, parece que falsamente, de haber participado en la conjuración de Venecia, sufrió una circunstancial caída en desgracia, a la par, y como consecuencia, de la caída del duque de Osuna (1620); detenido, fue condenado a la pena de destierro en su posesión de Torre de Juan Abad (Ciudad Real).
Sin embargo, pronto recobró la confianza real con la ascensión al poder del conde-duque de Olivares, quien se convirtió en su protector y le distinguió con el título honorífico de secretario real. Pese a ello, Quevedo volvió a poner en peligro su estatus político al mantener su oposición a la elección de Santa Teresa como patrona de España en favor de Santiago Apóstol, a pesar de las recomendaciones del conde-duque de Olivares de que no se manifestara, lo cual le valió, en 1628, un nuevo destierro, esta vez en el convento de San Marcos de León.
Pero no tardó en volver a la corte y continuar con su actividad política, con vistas a la cual se casó, en 1634, con Esperanza de Mendoza, una viuda que era del agrado de la esposa de Olivares y de quien se separó poco tiempo después. Problemas de corrupción en el entorno del conde-duque provocaron que éste empezara a desconfiar de Quevedo, y en 1639, bajo oscuras acusaciones, fue encarcelado en el convento de San Marcos, donde permaneció, en una minúscula celda, hasta 1643. Cuando salió en libertad, ya con la salud muy quebrantada, se retiró definitivamente a Torre de Juan Abad.
La obra de Francisco de Quevedo
Como literato, Quevedo cultivó todos los géneros literarios de su época. Se dedicó a la poesía desde muy joven, y escribió sonetos satíricos y burlescos, a la vez que graves poemas en los que expuso su pensamiento, típico del Barroco. Sus mejores poemas muestran la desilusión y la melancolía frente al tiempo y la muerte, puntos centrales de su reflexión poética y bajo la sombra de los cuales pensó el amor.
A la profundidad de las reflexiones y la complejidad conceptual de sus imágenes, se une una expresión directa, a menudo coloquial, que imprime una gran modernidad a la obra. Adoptó una convencida y agresiva postura de rechazo del gongorismo, que le llevó a publicar agrios escritos en que satirizaba a su rival, como la Aguja de navegar cultos con la receta para hacer Soledades en un día (1631). Su obra poética, publicada póstumamente en dos volúmenes, tuvo un gran éxito ya en vida del autor, especialmente sus letrillas y romances, divulgados entre el pueblo por los juglares y que supuso su inclusión, como poeta anónimo, en la Segunda parte del Romancero general (1605).

En prosa, la producción de Francisco de Quevedo es también variada y extensa, y le reportó importantes éxitos. Escribió desde tratados políticos hasta obras ascéticas y de carácter filosófico y moral, como La cuna y la sepultura (1634), una de sus mejores obras, tratado moral de fuerte influencia estoica, a imitación de Séneca.
Sobresalió con la novela picaresca Historia de la vida del Buscón, llamado don Pablos, obra ingeniosa y de un humor corrosivo, impecable en el aspecto estilístico, escrita durante su juventud y desde entonces publicada clandestinamente hasta su edición definitiva. Más que su originalidad como pensador, destaca su total dominio y virtuosismo en el uso de la lengua castellana, en todos sus registros, campo en el que sería difícil encontrarle un competidor.


HORACIO QUIROGA:

Horacio Silvestre Quiroga Forteza nació el 31 de diciembre de 1878 en Salto, Uruguay. Era hijo del vicecónsul argentino en Salto y de la oriental Pastora Forteza. Por parte de su padre descendía del caudillo riojano Facundo Quiroga.
Su infancia quedó marcada por la trágica muerte de su padre al producirse un disparo accidental de su escopeta cuando descendía de una embarcación, en presencia de su mujer y del propio Horacio. Tras la tragedia la madre se trasladó con sus hijos a Córdoba, donde residieron cuatro años, y regresaron a Salto. En 1891 su madre casó con Ascencio Barcos. Fue un buen padrastro para el niño, pero la tragedia se cebó de nuevo para la familia ya que éste sufrió en 1896 un derrame cerebral que le impedía hablar y se suicidó disparándose con una pistola.
Siempre fue buen deportista y amante de la mecánica y la construcción, pero además a los veintidós años comenzó sus primeros tanteos poéticos. Descubrió la obra de Leopoldo Lugones y Poe, que marcaron claramente su escritura. Mientras trabajaba y estudiaba, colaboraba con las publicaciones La Revista y La Reforma. Durante el carnaval de 1898 conoció a su primer amor, una niña llamada María Esther Jurkovski, que inspiraría dos de sus obras más importantes: Las sacrificadas y Una estación de amor. Colaboró con el semanario Gil Blas de Salto, y conoció en esta época a Lugones en una escala durante un viaje fluvial, y se inició una amistad que duraría toda su vida. En 1899 Quiroga fundó en su pueblo natal la Revista de Salto, pero la revista fracasó.
En 1900 la herencia de su padre le permitió viajar a París, partió esperanzado en primera clase y vestido de frac, y allí conoció a Rubén Darío, pero volvió tras cuatro meses en tercera clase, hambriento y con la barba negra que no lo abandonaría más.
Fundó en Uruguay el Consistorio del Gay Saber una especie de laboratorio literario experimental de cariz modernista. Su primer libro de poesía Los arrecifes de coral, se publicó en 1901. Ese mismo año murieron sus dos de sus hermanos, Prudencio y Pastora, en el Chaco, a causa de la fiebre tifoidea. A esta desgracia le sucedió la muerte accidental de manos del propio Quiroga de su amigo Federico Ferrando, que iba a batirse en duelo, Horacio lo ayudaba a limpiar el arma cuando ésta se le disparó. Fue detenido y finalmente puesto en libertad, tras comprobar la naturaleza accidental del homicidio. La desolación por este suceso lo llevó a abandonar Uruguay. Fue a Argentina a vivir con María, otra de sus hermanas, su cuñado lo inició en la pedagogía. Fue designado profesor de castellano en el Colegio Británico de Buenos Aires en marzo de 1903. En junio de 1903 Quiroga se unió como fotógrafo a Leopoldo Lugones en una expedición a Misiones, financiada por el Ministerio de Educación, en la que planeaba investigar unas ruinas de las misiones jesuíticas. Esta experiencia marcó de manera absoluta a Horacio Quiroga que se decidió a invertir lo que le quedaba de su herencia paterna en la compra de unos campos algodoneros en Chaco. El proyecto acabó fracasando pero la experiencia fue fundamental para el escritor y provocó un cambio radical en su obra y en su vida. A partir de este momento se dedicó a cultivar la narración breve, y en su estilo.
En 1904 publicó El crimen de otro, fuertemente influido por el estilo de Edgar Allan Poe. Sus primeros cuentos fueron publicados en la revista argentina Caras y Caretas. Al año siguiente decidió volver a la selva, compró una chacra sobre la orilla del Alto Paraná y en 1908 se trasladó. Se enamoró de una de sus alumnas y consiguió convencer a sus padres no sólo de permitieran el matrimonio sino que vinieron a vivir a la selva con ellos. En 1911 nació su hija Eglé Quiroga. El escritor comenzó la explotación de sus yerbatales y al mismo tiempo fue nombrado Juez de Paz en el Registro Civil de San Ignacio. Al año siguiente nació su hijo menor, Darío. Se ocupó él personalmente de la educación de sus hijos un tanto especial adaptada a la necesidades de la vida en la selva, de modo que fueran autónomos. Su esposa cayó en una profunda depresión y se suicidó tomando veneno. Tras el suicidio de su esposa, Quiroga se trasladó con sus hijos a Buenos Aires, donde recibió un cargo de Secretario Contador en el Consulado General uruguayo en esa ciudad. Apareció en esta época uno de sus libros más famosos: Cuentos de la selva.
Su única obra teatral (Las Sacrificadas) se publicó en 1920 y se estrenó en 1921, El diario argentino La Nación comenzó también a publicar sus relatos, que a estas alturas gozaban ya de una impresionante popularidad. En 1921 apareció Anaconda. El escritor se dedicó a la crítica cinematográfica, teniendo a su cargo la sección correspondiente de la revista Atlántida, El Hogar y La Nación.
Regresó por un tiempo a Misiones, allí se construyó una barca y con ella regresó a Buenos Aires.
En 1927 se publicó Los desterrados. Se enamoró de María Elena Bravo, compañera de escuela de su hija Eglé, se casaron ese mismo año.
A partir de 1932 Quiroga se radicó por última vez en Misiones, en lo que sería su retiro definitivo, con su esposa y la hija de su segundo matrimonio. Perdió el consulado pero sus amigos consiguieron tramitarle la jubilación argentina. Empezó a sufrir una prostatitis, y su mujer lo abandonó llevándose a su hija. Se descubrió que las molestias eran en realidad de origen canceroso, tras su regreso a Buenos Aires para ser internado en el hospital, ante tal diagnóstico el 19 de febrero de 1937 Horacio Quiroga bebió un vaso de cianuro que lo mató pocos minutos después
Las desgracias siguieron a la familia y más o menos al mismo tiempo que el gran poeta, Eglé Quiroga, hija mayor de Horacio, se suicidó también. Su amigo Leopoldo Lugones se suicidó un año después por motivos amorosos. Finalmente, su hijo varón, Darío, se suicidó en un arranque de desesperación en el año 1951.

Su obra estuvo marcada por la influencia reconocida de Kipling, Conrad y, sobre todo, Edgar Allan Poe. En sus cuentos reina una atmósfera de alucinación, crimen, locura situada en la Naturaleza salvaje de la selva.
Quiroga legó a los jóvenes escritores su famoso Decálogo del perfecto cuentista que resumía de manera perfecta su propio estilo: una prosa precisa, estilizada y contundente al mismo tiempo, que lo convirtió en maestro del relato breve. Horacio Quiroga ha dejado para la posteridad algunas de las piezas más terribles, brillantes y trascendentales de la literatura hispanoamericana del siglo XX.

BIBLIOGRAFÍA

Poesía:
Los arrecifes de coral, 1901
Cuentos:
El crimen de otro, 1904
Cuentos de amor de locura y de muerte, 1917
Cuentos de la selva, 1918
El salvaje, 1920
Anaconda, 1921
El desierto, 1924
Los desterrados, 1926
Más allá, 1935
Novela:
Historia de un amor turbio, 1908
Pasado amor, 1929
Teatro:
Las sacrificadas, 1920




MANUEL RIVAS:

Nació en A Coruña en 1957.
Su carrera como periodista se inició muy tempranamente, a los 15 años, como meritorio en El Ideal Gallego. Estudió Ciencias de la Información en Madrid. Fue subdirector de "Diario de Galicia". Es y ha sido colaborador en diversos medios de comunicación gallegos y españoles; El País, El Ideal Gallego, Diario de Galicia y La voz de Galicia.
Como periodista se ha mantenido siempre comprometido con los problemas sociales y ecológicos. Fue socio fundador de Greenpeace. Su actividad en este sentido adquirió una importancia fundamental con el desastre ecológico provocado por el hundimiento del Prestige.
Considerada la voz más sobresaliente de la literatura gallega contemporánea, Manuel Rivas se ha convertido también en una rara excepción dentro del panorama de la literatura mundial. Por su manejo del lenguaje, su autenticidad, la ternura de sus historias, la profunda resonancia poética de su palabra, sus libros han ido ganando adeptos no sólo en el continente europeo, sino en el americano. Su obra literaria está escrita originalmente en gallego. Manuel Rivas ha revolucionado la literatura gallega y ha fundado diversas revistas literarias.
Algunas de sus obras han sido adaptadas al cine con gran éxito como: La lengua de las mariposas, relato incluido en su novela Qué me quieres, amor?, que fue dirigida por José Luis Cuerda o El lápiz del carpintero, dirigida por Antón Reixa, seleccionada para presentarse en los premios Goya de la Academia española de cine.
Todo é silencio (Todo es silencio), 2010, fue finalista al premio Hammett como novela negra policiaca y ha sido adaptada al cine. En 2012 ha publicado personal As voces baixas (Las voces bajas), donde se zambulle en su infancia (y en la de su hermana María), como testigos de la supervivencia familiar durante el franquismo y de las "voces de la intrahistoria".

BIBLIOGRAFÍA:
Literatura:

Poemas
Libro de Entroido (1979)
Balada nas praias do Oeste (1985)
Mohicania (1987)
Ningún cisne (1989)
El pueblo de la noche (1997)
Do descoñecido ao descoñecido, obra poética 1980-2003 (2003)
La desaparición de la nieve (2009)
Guindillasomiedo (2013)


Narrativa:
Todo ben (1985),
Un millón de vacas (1989)
Los comedores de patatas (1992)
En salvaje compañía (1994)
Bala perdida (1996)
¿Qué me quieres, amor? Edición Punto de Lectura (1996)
El pueblo de la noche (1997)
El lápiz del carpintero (2001)
Ella, maldita alma (1999)
A man dos paíños (2000)
Galicia, Galicia y La mano del emigrante (2001)
Las llamadas perdidas (2003)
Contos de Nadal (2003)
Nosotros dos (2003)
Los libros arden mal (2006)
Cuentos de un invierno (2006)
Todo es silencio (2010)
Lo más extraño (2011)

Recopilaciones de artículos y ensayos literarios:
El bonsái atlántico (1994)
El periodismo es un cuento (1997)
Toxos e flores (1999)
Galicia, Galicia (2001)
Muller no baño (2002)
Os Grouchos (2008)
A cuerpo abierto (2008)

Teatro:

El héroe (2006)