CREPES
Normalmente los
crepes están hechos de harina de trigo o blanca y son panqueques muy delgados
servidos solos, con una cobertura simple o con una variedad de rellenos. Los
crepes son un plato nacional en Francia, disfrutados en todo el país. En cualquier
ciudad, los vendedores de crepes están por la calle, cada uno vendiendo recetas
especiales de su propiedad. Abundan las historias sobre sus orígenes, una
cocina hecha leyenda. Incluso se dice que el rey Eduardo VII declaró que
comiendo panqueques podría "reformar a un caníbal en un caballero
civilizado".
Orígenes del crepe
Aunque a ciencia cierta es originaria de Francia,
sobre su creación se ha discutido mucho, aunque la tendencia generalizada es
admitir que fue un hecho accidental o casual, las referencias más conocidas
sugieren que era uno de los platos preferidos del rey Eduardo VII, pero
esto se infiere debido a la supuesta vinculación que tuvo en su creación.
La mayoría de las investigaciones rastrean el origen
de los crepes en la región británica (Bretaña) del noroeste francés. Sin
embargo, la mayoría de los antropólogos te dirán que para comprender los
orígenes de los crepes tienes que comprender la historia del panqueque, a donde
todo comenzó. Un crepe, en este caso, es simplemente la palabra francesa para
un panqueque muy delgado. El término se originó del latín "crispus",
que significa una textura plana y casi crujiente. Originalmente, los franceses
se referían a ellos como "galletas crujientes" o tortas planas. Al
comienzo, ni siquiera tenían relleno, pero en su lugar eran hechas con harina
de manteca de trigo y se servían como un pan. En esa época esta harina de trigo
estaba disponible y era accesible, mientras que la harina blanca era un lujo
reservado para los aristócratas y la realeza. En la actualidad, crepe se usa
tanto para el panqueque como para el relleno.
Una
delicia internacional
Sin embargo, los crepes no son un invento puramente
francés. Las culturas de todo el mundo disfrutan de los panqueques con rellenos
sabrosos, algunos de tiempos prehistóricos. Los arqueólogos a menudo coinciden
en que se servían varias formas de panqueques como el primer producto cereal
que combinaba harina y las proteínas disponibles para formar una comida
altamente nutritiva. En la actualidad, se disfrutan varias formas de crepes en
todo el mundo, desde Suecia hasta África y por India. Si estás familiarizado
con los platos indios, seguramente hayas escuchado de las dos, los panqueques
finos hechos con cebollas, hierbas y especias. ¿Qué tal las tortillas en
México? También tienes el pannkako sueco, el pfankuchen alemán y el pannekoeken
holandés sólo por nombrar algunos.
Un
evento nacional
En Francia, el crepe tiene todo un nuevo significado
para los locales. Son el centro de un evento nacional. Marca tu calendario para
el 2 de febrero y vuela a Francia a donde encontrarás a los franceses
celebrando una fiesta conocida como La Chandeluer. El día se marca en todas las
casas realizando crepes y haciendo concursos de crepes. La tradición antigua
marca que si sostienes una moneda de oro en tu mano mientras das vuelta un
crepe y lo atrapas con la sartén, no tendrás problemas de dinero para el año
siguiente. En lugar de monedas de oro, en la actualidad los franceses compran
monedas especiales para la ocasión.
Crepes
Suzette
Uno de los platos más famosos que evoluciona de los
crepes es el crepe Suzette, hecho con un flameado de salsa de naranja. Esta
historia en sí misma es una leyenda. Una historia que ha surgido con los años
es que un chef aprendiz de nombre Henri Charpentier, mientras estaba trabajando
en el Café de París en Mónaco tuvo la idea en 1895 a los 14 años. Según la
memoria del chef, insiste en que incendiar el plato fue un accidente, pero que
cuando lo probó fue una "melodía deliciosa". Henri ha realizado el
plato para el príncipe de Gales, que luego se convirtió en el rey Eduardo VII.
Henri nombró el plato como a una dama joven que acompañaba al príncipe de Gales
durante el pedido, cambiándolo del origina crepes de la princesa. Desde
entonces, los crepes Suzette se han convertido en uno de los postres más
celebrados de Francia y también son famosos en todo el mundo.
Historia
La historia más difundida sobre el origen de la crêpe
suzette cuenta que el Príncipe de Gales, frecuentemente pasaba el invierno en
la Costa Azul francesa, en Montecarlo, un día en compañía de un grupo
de personas fueron a comer. Mientras el maitre preparaba las crêpes para el
postre, se derramó e incendió por descuido el licor de mandarina que había
cerca. El asustado maître probó el resultado y tenía buen sabor, por lo que
animosamente, las sirvió dobladas dos veces y las presentó como nueva creación;
el Príncipe de Gales quedó entusiasmado y aunque el maitre las bautizó como
“Crêpe Princesse”, el príncipe decidió que se llamaran en honor de la niña de
uno de los acompañantes, cuyo nombre era Suzette.
Esta historia es la más difundida y aceptada sobre el
origen de la crêpe Suzette, la discrepancia radica en quién fue el maitre que
se equivocó y dio origen a tan famoso plato. El chef del
multimillonario Rockefeller en los Estados Unidos, Henri Charpentier, se atribuyó ser el maitre que se equivoco y creó accidentalmente la crêpe
Suzette en 1896; esto ha sido refutado por muchos, inclusive la respetable
publicación “Larousse Gastronomique” da serias dudas a la autoría de
Charpentier, alegando que para esa fecha Charpentier no tenía la edad suficiente
(ahora aquella época tendría 16 años) como para ser el jefe de la brigada de
mesoneros que sirvió al príncipe, lo que sí es un hecho cierto fue que él
introdujo en los Estados Unidos la moda por la crépe Suzette.
Es increíblemente notable que Charpentier defiende su
autoría de la crêpe Suzette ya desde la primera página de su libro “Life à La
Henri – Being The Memories of Henri Charpentier” publicado originalmente
en 1934 por Simon & Schuster, Inc. y republicado
en 2001 por The Modern Library, él dice allí que desde los 10 años
trabajaba en el Hotel Cap Martin, lugar aparentemente preferido por la nobleza
europea “más que sus palacios”, según palabras de Charpentier.
No es prudente afirmar que Charpentier tiene la
paternidad de la crêpe Suzette solo porque él lo haya dicho, y aunque nadie lo
haya desmentido, hay razones que aportan peso contra la tesis de Charpentier,
dos de ellas son:
- Auguste Escoffier es el primero en referirse a la receta (pero
tampoco se le atribuye la creación) en sus libros y no hace mención de su
creador, él usaba jugo de mandarina y Curaçao para aderezar la mezcla de
crêpe y mantequilla derretida y azúcar (a la que se agrega el ceste de
mandarina)
- Léon Daudet, en el París vécu (1929), habla de las crêpes llamadas
Suzette que alrededor de 1898 era una de las especialidades del
Restaurante de Marie (famoso por su oeufs Toupinei y su entrecóte
bordelaise), la diferencia es que eran hechas con jamón y sazonadas con
brandy “Lo que las mejoraba grandemente” (p.1039, Larousse Gastronomique,
en inglés, 1988).
Otro agravante sería que no existe ninguna
confirmación o desmentido por parte del rey Eduardo VII, cuyo silencio parece
cómplice ante la incertidumbre.
Hay pocas pruebas para refutar o no el testimonio del
chef Charpentier y mientras no se aporten más claves, el interrogante sobre el
origen de las crêpes Suzette no será aclarado.

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