martes, 5 de abril de 2016

Rene Goscinny



RENÉ GOSCINNY
(1926-1977)
René Goscinny nació el 14 de agosto de 1926 en París (Francia), hijo de padre polaco y madre ucraniana. Cuando el pequeño René solamente tenía dos años de edad su familia dejó la capital francesa para trasladarse a vivir a Argentina.
En Buenos Aires su padre impartió clases de matemáticas en una escuela francesa a la que acudía a estudiar su hijo. En las publicaciones escolares Goscinny publicó sus primeras creaciones.
En 1942 su padre murió y René, que había estudiado arte, se ocupó durante un tiempo como contable.
En 1945 Goscinny y su madre aceptaron la oferta de su tío materno para trasladarse a la ciudad de Nueva York.En los Estados Unidos fue requerido para acudir al ejército. Alegando su nacionalidad gala se le envió a Francia.
Tras un año cumpliendo su servicio militar, René retornó a Nueva York para comenzar a trabajar como dibujante y guionista, coincidiendo con gente de la talla de Harvey Kutzman o el belga Morris (de nombre real Maurice de Bevere), con quien unos años después volvería a colaborar en tierras europeas.
Su arte fue apreciado por Georges Troisfontaines, quien le consiguió un trabajó en su agencia World Press, ubicada en Bruselas. Más tarde, asentado en París, Goscinny conoció en 1951 a Jean-Michel Charlier y Albert Uderzo, con quienes congeniaría rápidamente.
Con Uderzo, y asumiendo Goscinny solamente tareas de guión, creó el personaje pirata “Jehan Pistolet”.


 Más tarde vendrían “Luc Junior”, “Benjamin et Benjamine”, “Bill Blanchart” o el indio “Oumpah-Pah”.
En 1955 Goscinny volvió a encontrarse con su amigo Morris. Tras volver éste a Europa, ambos colaboraron en la creación de nuevas aventuras del cowboy más rápido del Oeste, Lucky Luke,, un personaje ideado por Morris en el año 1946 que alcanzó una enorme resonancia crítica y comercial, siendo una de las mejores series en las que Goscinny se vio implicado.

Junto al dibujante italiano Dino Attanasio y en la revista “Tintin”, Goscinny colaboró en las historietas de “Signor Spaghetti”. Con Berck (Arthur Berckmans) idearía “Strapontin”.
Goscinny abandonó a mediados de los años 50 World Press y, junto a su amigo Uderzo, Jean Hébrard, Jean-Michel Charlier y François Chateaux, fundó la sociedad de prensa Édipresse y Édifrance, que editaría a partir de 1959 la posteriormente célebre revista Pilote.En su primer número aparecieron por primera vez las aventuras de Astérix, un valeroso guerrero galo que acompañado por su inseparable Obélix y ayudado por la poción mágica del druida Panoramix, mantendrá constantes enfrentamientos con los romanos que circundan su pequeño poblado en tiempos de Julio César.
Esta serie de cómics, iniciada por “Astérix el galo” (1961), exhibían la imaginación y el genial sentido del humor de Goscinny, y fueron un éxito en todo el mundo. Es su creación más reconocida.
Después de “Astérix el galo” (1961), publicaron “La hoz de oro” (1962), “Astérix y los godos” (1963), “Astérix gladiador” (1964), “La vuelta a la Galia de Astérix” (1965), “Astérix y Cleopatra” (1965), “El combate de los jefes” (1966), “Astérix en Bretaña” (1966), “Astérix y los Normandos” (1967), “Astérix legionario” (1967), “El escudo arverno” (1968), “Astérix y los juegos olímpicos” (1968), “Astérix y el caldero” (1969), “Astérix en Hispania” (1969), “La cizaña” (1970), “Astérix en Helvecia” (1970), “La residencia de los dioses” (1971), “Los laureles del César” (1972), “El adivino” (1972), “Astérix en Córcega” (1973), “El regalo del César” (1974), “La gran travesía” (1975), “Obélix y Compañía” (1976) y “Astérix en Bélgica” (1979), último álbum
aparecido con guión de Goscinny.

Posteriormente Uderzo en solitario escribiría “La gran zanja” (1980), “La odisea de Astérix” (1981), “El hijo de Astérix” (1983), “Astérix en la India” (1987), “La rosa y la espada” (1991), “El mal trago de Astérix” (1996) y “Astérix y la Traviatta” (2001).
Dos años después aparecería “Lo nunca visto” (2003), recopilatorio de catorce historias no publicadas con anterioridad que volvía a contar con guiones de Goscinny.
Al margen de Astérix, en “Pilote” también verían la luz las simpáticas peripecias de “El pequeño Nicolás”, relatos con ilustraciones dibujadas por Jean-Jacques Sempé que Goscinny comenzó a escribir en el año 1956, año en el cual “Pilote” fue adquirida por Georges Dargaud.
Además de sus exitosas asociaciones con Uderzo, Morris y Sempé, Goscinny, que también colaboró en guiones cinematográficos, trabajó con dibujantes de mucho talento, como André Franquin, en “Modeste et Pompon”, Jean Tabary, en “Iznogoud”, famoso personaje creado en 1962, Christian Godard, en “Maatje Matroos”, Will (Willy Maltaite), en “Record et Veronique” y “Lili Mannequin”, o con Maurice Maréchal, en la anciana detective “Prudence Petitpas”.
René Goscinny, uno de los gigantes de la historia del cómic, murió en París el 5 de noviembre de 1977. Tenía 51 años.






Albert Uderzo


ALBERT UDERZO

Albert Uderzo nació el 25 de abril de 1927 en Fismes, en Normandía. Con el origen es italiano. Junto con la familia de emigrantes recibió la ciudadanía francesa sólo en 1934. 
El primer talento artístico surgió desde la edad preescolar, cuando ilustra la historia del lobo, cabra y oveja. Estaba cubierto, sin embargo, que es ciego al color, cuando su primera pintura pintó hierba de color rojo. Se le impedía pintar los colores, pero no el dibujo. A la edad de siete años le fascinaba historias sobre Pope'yu y Guy'u relámpago, y la primera revista de cómics de Mickey Mouse. Inspirado comenzaron a sacar sus propias historias. A la edad de trece años, fue contratado en un período de prueba de dos meses en la publicación de la Société Parisienne d'Edition. Se las arregló para trabajar por allí un año, durante el cual conoció a Alain Saint-Ogana y gran Calvo. Este último resultó ser un patrón de Uderzo, al comentar su trabajo. Sin embargo, Albert decidió ser autodidacta y que terminó su educación artística. Se sentía, sin embargo, debido a este orgullo.


Durante la Segunda Guerra Mundial se trasladó de París a Bretaña, donde trabajó en una granja y ayudó a su padre en la empresa líder en muebles. Uderzo también realiza otros trabajos. Entre otras cosas, fue un operador de la máquina en el luthier en Ménilmontant y luego un soldador en la planta de Pantin. Bajo la influencia de las primeras películas de dibujos animados de Walt Disney, empezó a soñar con animador. En 1945, se decidió responder a un anuncio colocado por la editorial Les Editions du Chene. Editorial es de hasta habitaciones concurso de cómic. Uderzo creó la figura de modo de patas, un viejo soldado llamado Clopinarda. Veterano alega que debe su longevidad a su consumo de grandes cantidades de pólvora, que actúa como el elixir de la juventud. El dibujante llegó incluso por un corto tiempo para trabajar en las películas de estudio de animación. Pero no tardó en descubrir que el trabajo bajo el dictado no es lo que le interesaba. En 1946 la revista "OK Magazine" creado personajes guapo, fuerte Arysa Buck - la forma Príncipe Rollin y Belloy. Gráfico él inventó alter ego tan pequeño, feo, con una nariz grande que llevaba un casco con alas. Después de volver del ejército, resultó que para Uderzo no funciona. Se las arregló para atrapar, sino como un ilustrador mensajes en el "France Dimanche", y más tarde hizo los dibujos de la serie "El crimen no paga" para "France Soir". Alberta también contrató a Bruselas World Press. Allí se encontró con Hubinona y Charlier. 
Juntos reanimados abandonaron en 1948 Belloy. Este trabajo, sin embargo, increíblemente le aburría.


Refrescar nuevos conocimientos sólo trajo contenida en el cambio de 1950-1951. Luego conoció a René Goscinny, con quien le unió rápidamente sincera amistad. Inicialmente trabajaban en el cuadro Bonnes Soirées, que se ocupa del saber vivir. Durante este periodo, crearon una forma de Jehan Pistoleta. Otro personaje importante fue Luc Junior como "Libre Junior", el suplemento dominical de "Libre Beligique."En 1951 se creó una de las figuras más importantes de sus cómics - Indian Oompa-pa. Al principio él no ganó el reconocimiento y así vivió para ver la publicación hasta 1958, en la revista "Journal de Tintin". Esta serie apareció hasta 1962. En 1959, el dúo tomó la edición de la revista cómica "Pilote". Fue en el 29 de octubre de 1959, apareció en el primer episodio de "Asterix". Inicialmente, era un grande, gruesa y muy fuerte guerrero - un calco exacto del líder galo Vercingétorix histórica. Pero René Goscinny tuvo una visión diferente de la protagonista. Quería Asterix no estaba luchando la fuerza, sino la astucia, la inteligencia y el humor. Uderzo, sin embargo, prefirió renunciar a sus ideas y el héroe del cómic se convirtió en un amigo que se llama Obélix, cuyas cinturas creció con el tiempo.



A partir de ahora, un dibujante que trabaja a una velocidad tremenda.Dentro de una semana que tenía que dibujar cinco lados: tres para el "piloto" ( "Asterix" y "Tanguy") y dos para el "Journal de Tintin" ( "Oompa-pa"). En 1961 fue lanzado las primeras aventuras de volumen independientes de Asterix "Astérix el Galo" ( "Las aventuras de Asterix Gala"). Cada año publicó dos cómics más. Abrumado por el éxito de Asterix, dio dibujo "Tanguy" amigo Jijé'mu la profesión. En 1974, Dargaud, el dúo Goscinny-Uderzo creado "Les Studios Idefix". De esta manera, cumplieron su sueño -. La creación de películas de animación en 1977, Goscinny murió de un montón de corazón. A pesar de la soledad, Albert Uderzo decidió continuar las aventuras de Asterix. En 1979 fundó la editorial "Ediciones Albert René." Sam ya se dibujó y escribió escenarios para cada cuaderno. El trabajo en el guión como dice que pasa cerca de tres meses, y el dibujo dos veces más.Sus cómics más señales "Goscinny y Uderzo". Gráfico dibujaron unos 14 000 dibujos por más de 30 álbumes vendidos en el mundo cerca de 300 millones de copias. El francés es el décimo más frecuentemente traducida a otros idiomas. En 1950, el artista compró su primer coche Simca 5, seguido del Peugeot 202, entonces el Traction Avant. En 1975 compró su primer Ferrari. Amor por los coches resultó en la final al hecho de que en 1978, Uderzo fue presidente del club francés Ferrari.



En 1985 fue galardonado con la Legión de Honor.En 2005 se incorporó a la sala de la fama premios Eisner, y en 2007 fue condecorado con la Orden del León Holandés. Albert Uderzo tiene una esposa llamada Ada Milani y su hija Sylvie.

CÓMICS






- Asterix el Galo 1961 
- Golden Sickle 1962
- Asterix y los godos de 1963 
- Astérix Gladiador de 1964
 
- Expedición Asterix en torno a la Galia de 1965
 
- Asterix y Cleopatra, 1965
 
- Cómo Obélix se cayó en el druida caldero, cuando era pequeño, Volumen 0 (Una breve historia publicada en el número 291 de la revista Pilote, emitidas en 1965 r).
 
- Jefes pelea, 1966
 
- Asterix en los bretones, 1966
 
- Asterix y los normandos de 1967
 
- Asterix legionario de 1967
 
- Escudo Arwernów de 1968
 
- Asterix en los Juegos Olímpicos de 1968
 
- Astérix y el caldero de 1969
 
- Asterix en España 1969
 
- Niezgoda, 1970
 
- Asterix en los helvecios, 1970
 
- La residencia de los dioses, 1971
 
- Laura César, 1972
 
- Vidente de 1972
 
- Asterix en Córcega de 1973



- El regalo de César 1974 
- Cruce Unidas, 1975
 
- Obélix y Compañía, 1976
 
- Asterix en los Belgas de 1979
 
- gran zanja, 1980
- Odisea de Asterix, 1981
- Hijo de Astérix, 1983
- Asterix en Reszehezady de 1987
- Rose y espada, 1991
- Galera de Obelix, 1996
- Asterix y Latraviata 2001
 
- Orígenes galos de 2003
- Cuando el cielo cae sobre la cabeza de 2005
 
- Asterix libro de oro de 2009


OTROS CÓMICS



- Capitán Marvel Jr. 1950 
- Tom y Nelly 1956
 
- Oompa-Pa piel roja, 1958-1967
 
- Tanguy et Laverdure, 1959-1962
 
- Janko arma, 1989-2002
 


PELÍCULAS




ANIMACIÓN:

- Asterix Gall, 1967
 
- Asterix y Cleopatra, 1968
 
- Las doce pruebas de Astérix, 1976
 
- Asterix contra César, 1985
 
- Astérix en Bretaña, 1986
 
- El golpe de menhir de 1989
 
- Astérix en América, 1994
 
- Asterix y los vikingos 2006



LARGOMETRAJES:




- Astérix y Obélix contra César 1999 
- Asterix y Obélix: Misión Cleopatra 2002
 
- Asterix en los Juegos Olímpicos de 2008
 
- Asterix y Obélix: Al servicio de Su Majestad (2012)

miércoles, 16 de marzo de 2016

FORT BOYARD

EL FORT BOYARD EN FRANCIA
De fortaleza militar a plató de televisión



Situado a medio camino entre las islas de Aix y de Oléron, el Fuerte Boyard fue creado para proteger el canal que separaba las islas de Aix y Oléron y, antes de todo, para impedir las incursiones inglesas en el arsenal militar de Rochefort. ​El proyecto de construcción del Fuerte Boyard aparece en el siglo XVII. En 1666, la finalización, por Colbert, del arsenal de Rochefort impone una protección militar a esta zona. Francia sale de 7 años de guerra contra Inglaterra y la defensa de las costas es primordial.


Aunque  ambas islas contaban con suficientes baterías defensivas, el alcance de sus disparos dejaba una brecha de tres mil metros que permitía el avance de las naves enemigas. Pero debido a las dificultades técnicas, la idea de construir este fuerte será varias veces rechazada.

Habrá que esperar a principios del siglo XIX para que esté de nuevo de actualidad. Oficiales de ingeniería y de la Marina presentan un proyecto a Napoleón Bonaparte en el cual preconizan edificar sobre un banco de arena y de roca "un buque de piedra". Empiezan las obras en 1804. Pero las dificultades son inmensas entre la roca que se hunde, las violentas tormentas y la presencia de enemigos ingleses. Las obras se paran hasta 1809, año en el que vuelven a trabajar, con una base de construcción menos importante. Pero el trabajo será de nuevo interrumpido.

30 años después, bajo el reino de Luis Felipe, la reanudación de las tensiones que oponían Francia e Inglaterra da un nuevo impulso a la construcción del fuerte y entonces se reinician las obras. En 1848, la base es edificada. La construcción del fuerte propiamente dicho va a necesitar más de 10 años y, en 1857, se terminan la plataforma superior y la torre de vigilancia. Pero, para colmo de desgracia la artillería es obsoleta. Desprovista de su función defensiva, el fuerte se convierte en cárcel militar, a finales del segundo Imperio. A principios del siglo XX, abandonado, es víctima de saqueos continuos.

En 1950, es inscrito en el Inventario Suplementario de los Monumentos Históricos. Diez años después, es adquirido por un particular. Luego, pasa a ser propiedad de la Diputación Provincial. Totalmente restaurado, recobra su esplendor antes de ser el decorado de un juego televisivo conocido por todos.


Tras la compra de la fortaleza en 1989 por la productora de Jacques Antoine, el lugar fue rehabilitado para su explotación televisiva. Se construyó una plataforma anexa a la fachada oeste para facilitar el acceso en barco y se reformaron las partes ruinosas. Luego se procedió a instalar los sets en los que tendrían lugar los juegos del concurso, como la pasarela del primer piso o la Sala del Tesoro.
‘Fort Boyard’ es un programa televisivo enmarcado en el género del Game Show (es decir, un concurso de acción) en el que un grupo de cinco concursantes intentarán abrir un cofre del tesoro que contiene el premio en metálico o viajes a través de diversas pruebas a lo largo y ancho del castillo y a contrarreloj.
Allí se han grabado también las ediciones internacionales del concurso llevadas a cabo por cadenas de países como Alemania, Reino Unido, Suecia, Rusia, Grecia o Países Bajos, entre otros.
Dado su actual naturaleza de recito privado que hace las veces de plató televisivo, el Fort Boyard no es visitable por dentro. Sin embargo, existe una empresa de cruceros que realiza paseos alrededor del fuerte  con una duración de hora y cuarto.


martes, 1 de marzo de 2016

CREPES

Normalmente los crepes están hechos de harina de trigo o blanca y son panqueques muy delgados servidos solos, con una cobertura simple o con una variedad de rellenos. Los crepes son un plato nacional en Francia, disfrutados en todo el país. En cualquier ciudad, los vendedores de crepes están por la calle, cada uno vendiendo recetas especiales de su propiedad. Abundan las historias sobre sus orígenes, una cocina hecha leyenda. Incluso se dice que el rey Eduardo VII declaró que comiendo panqueques podría "reformar a un caníbal en un caballero civilizado".



 Orígenes del crepe


   Aunque a ciencia cierta es originaria de Francia, sobre su creación se ha discutido mucho, aunque la tendencia generalizada es admitir que fue un hecho accidental o casual, las referencias más conocidas sugieren que era uno de los platos preferidos del rey Eduardo VII, pero esto se infiere debido a la supuesta vinculación que tuvo en su creación.
    La mayoría de las investigaciones rastrean el origen de los crepes en la región británica (Bretaña) del noroeste francés. Sin embargo, la mayoría de los antropólogos te dirán que para comprender los orígenes de los crepes tienes que comprender la historia del panqueque, a donde todo comenzó. Un crepe, en este caso, es simplemente la palabra francesa para un panqueque muy delgado. El término se originó del latín "crispus", que significa una textura plana y casi crujiente. Originalmente, los franceses se referían a ellos como "galletas crujientes" o tortas planas. Al comienzo, ni siquiera tenían relleno, pero en su lugar eran hechas con harina de manteca de trigo y se servían como un pan. En esa época esta harina de trigo estaba disponible y era accesible, mientras que la harina blanca era un lujo reservado para los aristócratas y la realeza.      En la actualidad, crepe se usa tanto para el panqueque como para el relleno.

Una delicia internacional


   Sin embargo, los crepes no son un invento puramente francés. Las culturas de todo el mundo disfrutan de los panqueques con rellenos sabrosos, algunos de tiempos prehistóricos. Los arqueólogos a menudo coinciden en que se servían varias formas de panqueques como el primer producto cereal que combinaba harina y las proteínas disponibles para formar una comida altamente nutritiva. En la actualidad, se disfrutan varias formas de crepes en todo el mundo, desde Suecia hasta África y por India. Si estás familiarizado con los platos indios, seguramente hayas escuchado de las dos, los panqueques finos hechos con cebollas, hierbas y especias. ¿Qué tal las tortillas en México? También tienes el pannkako sueco, el pfankuchen alemán y el pannekoeken holandés sólo por nombrar algunos.

Un evento nacional


   En Francia, el crepe tiene todo un nuevo significado para los locales. Son el centro de un evento nacional. Marca tu calendario para el 2 de febrero y vuela a Francia a donde encontrarás a los franceses celebrando una fiesta conocida como La Chandeluer. El día se marca en todas las casas realizando crepes y haciendo concursos de crepes. La tradición antigua marca que si sostienes una moneda de oro en tu mano mientras das vuelta un crepe y lo atrapas con la sartén, no tendrás problemas de dinero para el año siguiente. En lugar de monedas de oro, en la actualidad los franceses compran monedas especiales para la ocasión.

Crepes Suzette


   Uno de los platos más famosos que evoluciona de los crepes es el crepe Suzette, hecho con un flameado de salsa de naranja. Esta historia en sí misma es una leyenda. Una historia que ha surgido con los años es que un chef aprendiz de nombre Henri Charpentier, mientras estaba trabajando en el Café de París en Mónaco tuvo la idea en 1895 a los 14 años. Según la memoria del chef, insiste en que incendiar el plato fue un accidente, pero que cuando lo probó fue una "melodía deliciosa". Henri ha realizado el plato para el príncipe de Gales, que luego se convirtió en el rey Eduardo VII. Henri nombró el plato como a una dama joven que acompañaba al príncipe de Gales durante el pedido, cambiándolo del origina crepes de la princesa. Desde entonces, los crepes Suzette se han convertido en uno de los postres más celebrados de Francia y también son famosos en todo el mundo.

Historia


   La historia más difundida sobre el origen de la crêpe suzette cuenta que el Príncipe de Gales, frecuentemente pasaba el invierno en la Costa Azul francesa, en Montecarlo, un día en compañía de un grupo de personas fueron a comer. Mientras el maitre preparaba las crêpes para el postre, se derramó e incendió por descuido el licor de mandarina que había cerca. El asustado maître probó el resultado y tenía buen sabor, por lo que animosamente, las sirvió dobladas dos veces y las presentó como nueva creación; el Príncipe de Gales quedó entusiasmado y aunque el maitre las bautizó como “Crêpe Princesse”, el príncipe decidió que se llamaran en honor de la niña de uno de los acompañantes, cuyo nombre era Suzette.
   Esta historia es la más difundida y aceptada sobre el origen de la crêpe Suzette, la discrepancia radica en quién fue el maitre que se equivocó y dio origen a tan famoso plato. El chef del multimillonario Rockefeller en los Estados Unidos, Henri Charpentier, se atribuyó ser el maitre que se equivoco y creó accidentalmente la crêpe Suzette en 1896; esto ha sido refutado por muchos, inclusive la respetable publicación “Larousse Gastronomique” da serias dudas a la autoría de Charpentier, alegando que para esa fecha Charpentier no tenía la edad suficiente (ahora aquella época tendría 16 años) como para ser el jefe de la brigada de mesoneros que sirvió al príncipe, lo que sí es un hecho cierto fue que él introdujo en los Estados Unidos la moda por la crépe Suzette.
   Es increíblemente notable que Charpentier defiende su autoría de la crêpe Suzette ya desde la primera página de su libro “Life à La Henri – Being The Memories of Henri Charpentier” publicado originalmente en 1934 por Simon & Schuster, Inc. y republicado en 2001 por The Modern Library, él dice allí que desde los 10 años trabajaba en el Hotel Cap Martin, lugar aparentemente preferido por la nobleza europea “más que sus palacios”, según palabras de Charpentier.
   No es prudente afirmar que Charpentier tiene la paternidad de la crêpe Suzette solo porque él lo haya dicho, y aunque nadie lo haya desmentido, hay razones que aportan peso contra la tesis de Charpentier, dos de ellas son:
  • Auguste Escoffier es el primero en referirse a la receta (pero tampoco se le atribuye la creación) en sus libros y no hace mención de su creador, él usaba jugo de mandarina y Curaçao para aderezar la mezcla de crêpe y mantequilla derretida y azúcar (a la que se agrega el ceste de mandarina)
  • Léon Daudet, en el París vécu (1929), habla de las crêpes llamadas Suzette que alrededor de 1898 era una de las especialidades del Restaurante de Marie (famoso por su oeufs Toupinei y su entrecóte bordelaise), la diferencia es que eran hechas con jamón y sazonadas con brandy “Lo que las mejoraba grandemente” (p.1039, Larousse Gastronomique, en inglés, 1988).
   Otro agravante sería que no existe ninguna confirmación o desmentido por parte del rey Eduardo VII, cuyo silencio parece cómplice ante la incertidumbre.
Hay pocas pruebas para refutar o no el testimonio del chef Charpentier y mientras no se aporten más claves, el interrogante sobre el origen de las crêpes Suzette no será aclarado.


RAMÓN J. SENDER GARCÉS



Ramón J. Sender Garcés (1901 - 1982)



Pocos escritores como Ramón J. Sender Garcés, nacido en Chalamera de Cinca (Huesca) el 3 de febrero de 1901, han hecho perdurar tan bellamente en su memoria y en su obra los lugares de la infancia y de la adolescencia. Como claves de su sentimentalidad y cifras de su existencia, a veces como enclaves mágicos, desfilaron por sus libros (señaladamente en Crónica del alba) los recuerdos natales de Chalamera, los infantiles de Alcolea, Tauste y Alcañiz, o los juveniles de Zaragoza y Huesca.
Tras esa primera juventud en la que se estrenó como periodista novel a través de incursiones en la prensa lugareña (La Crónica de AragónEl Pueblo) y aun nacional (en el fugaz intervalo de su escapada a Madrid: España NuevaEl País…), el servicio militar (1922) supuso para Sender el descubrimiento del Marruecos colonial en guerra, reciente todavía el desastre de Annual (1921). Vivió y dio cuenta de aquel bochorno, símbolo de las miserias de un país caciquil y atrasado. Las amables crónicas escritas para el periódico oscense La Tierra dieron paso a la indagación en la radicalidad humana y al testimonio acerca de la conducta del hombre ante situaciones absurdas y extremas.
De allí surgieron las inquietudes y las vivencias que lo llevarían de la mano, primero a las colaboraciones en El Telegrama del Rif y la escritura de Una hoguera en la noche, y años más tarde a su novela Imán, en 1930, libro que hoy leemos como uno de los mejores de su tiempo.

Conviene no olvidar que Sender fue, ante todo, un periodista, un reportero, y como tal adquirió su primera nombradía. La logró en el principal de los periódicos de la época, El Sol, fundado en Madrid en noviembre de 1917, y a cuya redacción se sumó en 1924. Desde la capital española ejerció de redactor de notas regionales y de crónicas tan sugestivas como las que hubo de enviar acerca del llamado «crimen de Cuenca», serie que, años después, proporcionaría la trama principal de su novela El lugar del hombre (1939), luego titulada El lugar de un hombre (1958).

Y, a la vez, Sender se aproximó a los círculos intelectuales y políticos enemigos de la dictadura de Miguel Primo de Rivera. En el Ateneo, en las numerosas tertulias de Madrid, conoció y fue conocido de todo el mundo. E incluso visitó la cárcel como conspirador contra el régimen.

En esta sazón el joven Sender se inclinó por los libertarios y abandonó El Sol para escribir en el diario cenetista Solidaridad Obrera, de Barcelona.




 El éxito de Imán le puso a la cabeza de la nueva «novela social» y durante el primer lustro de la década se sucedieron libros tan importantes como O.P. (1931), Siete domingos rojos (1932) y La noche de las cien cabezas (1934). En enero de 1933, enviado por el periódico La Libertad, escribe un excelente reportaje acerca de la sangrienta represión policial de la insurrección campesina de Casas Viejas. Recoge sus trabajos en Casas Viejas (1933) y Viaje a la aldea del crimen (1934).

Pero también por entonces se acerca a las posiciones políticas comunistas, convencido de la eficacia revolucionaria soviética. Entre el jalón inicial de Imán y la publicación de Mr. Witt en el Cantón (1936), galardonada con el Premio Nacional de Literatura y escrita en apenas un mes, Sender se ha convertido en un ejemplo de «escritor comprometido» y en el autor joven de más porvenir en España, junto con García Lorca, tal como declaró, por el aquel entonces de 1936, Pío Baroja.




Sin embargo, en el verano de 1936 toda España se convirtió en una gran «aldea del crimen». Estalló la guerra civil y Sender ofició de protagonista, no solo de testigo, en esta tragedia nacional. En escasos meses perdió a su mujer, Amparo Barayón, y a su hermano Manuel, antiguo alcalde de Huesca, fusilados ambos por los rebeldes. Escribió por entonces obras de urgencia, como Contraataque (1938), pero también se sintió solo, fugitivo y superviviente, frente al acoso de algunos jerarcas comunistas que recelaban de él. Participó, pese a todo, en muchos actos de propaganda republicana, logró recuperar y evacuar a sus dos hijos, Ramón y Andrea, y tras un tiempo en Francia, decidió expatriarse a América.

Comenzaba un largo exilio en el que la soledad, la culpa y la conciencia de ser acusado de algo que ignoraba convirtieron a Sender en Federico Saila, el enigmático protagonista de Proverbio de la muerte (1939), que más adelante se titularía La esfera (1947) en una nueva versión ampliada. La distancia, la necesidad de la memoria, la reflexión sobre el pasado cercano, la obsesión por la violencia, propiciaron la invención de novelas fundamentales en la literatura española del siglo XX: Epitalamio del prieto Trinidad (1942),Crónica del alba (1942), El rey y la reina (1949), El verdugo afable (1952),Réquiem por un campesino español (el Mosén Millán de 1953 y la versión retitulada en 1960)… Fue español de ambos mundos, el americano de cada día y el español de su recuerdo. 

Sobrevivía como profesor de literatura española al tiempo que maquinaba sus peculiares figuraciones acerca del sentido de la «hombría», de la fuerza de «lo ganglionar» o de la «existencia trascendente», lo que iba tomando la forma de relatos, novelas históricas, relatos cortos, dramas, poemas, ensayos… casi siempre de designio parabólico y universal. Tal es así que Sender es de los autores españoles más propicios para la traducción a otras lenguas del mundo.




En el decenio de los setenta, cuando por fin se publicaban en España (desde 1965) unos libros que fatigaron las prensas en multitud de reediciones, retornó del exilio en dos oportunidades (1974 y 1976). Moriría, sin embargo, en San Diego, California, durante la noche del 15 al 16 de enero de 1982. Sus cenizas fueron dispersadas, unos días después, en el océano Pacífico. Quedan sus libros, una obra extensa con inigualables chispazos intensos, que han convertido a Sender en un clásico de la literatura española del siglo XX.